Esperando a que Cambie la Marea
Para mí, esta práctica es, personalmente, uno de mis mayores desafíos: la práctica de esperar a que cambie la marea.
Si conoces el mar, jamás pensarías en lanzarte cuando las olas son monstruosas y el viento grita con fuerza. Entonces, ¿por qué querríamos lanzarnos a las luchas de nuestra vida cuando el clima proverbial es exactamente el mismo?
Está en nuestra naturaleza querer controlar y sentir seguridad, por eso nos lanzamos a las situaciones e intentamos dominarlas sin observar el clima ni mirar las condiciones del mar. El resultado es que terminamos arrastrados por las olas y ahogados en un mar de emociones o confusión.
Al final, la idea de que realmente podemos controlar algo es una ilusión. No controlamos nada, no existe un cristal mágico y todo está siempre en riesgo de desintegrarse por completo en cualquier momento.
Entonces, si realmente no controlamos nada… ¿cuál es el sentido?
El sentido es ser conscientes.
Practica simplemente observar. Sigue observando. Intenta mirar con atención. Observa la marea, sin juzgar.
Sé que necesito dar un paso atrás y observar el flujo de mi vida, y elegir conscientemente cuándo entrar… pero no es tan fácil. ¡Es una práctica!
Y recuerda —y recuérdatelo a ti mismo en momentos de inquietud— que la marea cambiará. La marea siempre cambia… esa es la única cosa permanente.
Solo da un paso,
M